¿Qué es el SIBO?
El SIBO (del inglés Small Intestinal Bacterial Overgrowth) es el sobrecrecimiento bacteriano del intestino delgado: un aumento anormal del número de bacterias en un tramo del intestino que en condiciones normales alberga muy pocas. Esas bacterias fermentan los alimentos antes de tiempo y producen gas dentro del intestino delgado, lo que genera hinchazón, dolor y alteraciones del ritmo intestinal. No es lo mismo que una disbiosis del colon: la localización es la clave del problema.
¿Cuáles son las causas del SIBO?
El SIBO casi nunca aparece "porque sí": suele haber un factor que altera los mecanismos de limpieza del intestino delgado. Los más frecuentes son:
- Tránsito intestinal ralentizado (alteración de la motilidad y del complejo motor migratorio).
- Síndrome del intestino irritable u otra disfunción digestiva previa.
- Enfermedades subyacentes como diabetes, hipotiroidismo o esclerodermia.
- Uso excesivo o repetido de antibióticos.
- Cirugía intestinal previa (adherencias, asas ciegas).
- Disminución del ácido gástrico, por ejemplo por uso prolongado de omeprazol y otros IBP.
¿Qué síntomas produce el SIBO?
El síntoma más característico es la distensión abdominal marcada tras comer, que muchos pacientes describen como "levantarme con la tripa plana y acabar el día como embarazada". Suele acompañarse de:
- Gases y eructos abundantes.
- Dolor o molestia abdominal.
- Diarrea, estreñimiento o alternancia de ambos.
- Sensación de digestión muy lenta.
- Fatiga y malestar general.
- Síntomas que fluctúan mucho de un día a otro según lo que comes.
¿Cómo se diagnostica el SIBO?
El diagnóstico se realiza mediante un test de aliento, una prueba no invasiva que mide el hidrógeno y el metano espirados tras ingerir un sustrato (lactulosa o glucosa). Si las bacterias fermentan el sustrato demasiado pronto, los gases pasan a sangre y se detectan en el aliento. El consenso norteamericano de 2017 estandarizó cómo realizar e interpretar estas pruebas. El exceso de metano define un cuadro propio (IMO, sobrecrecimiento de metanógenos) que cursa más con estreñimiento.
El test lo pide e interpreta tu médico, y conviene que sea así: hay falsos positivos y negativos, y la preparación de los días previos condiciona mucho el resultado. Si ya te lo han hecho, tráelo a la consulta y lo miramos juntos.
¿Cómo se trata el SIBO?
Para que funcione hay que atacar por dos frentes, siempre en coordinación con tu médico digestivo:
- Tratamiento médico: antibióticos específicos poco absorbibles (como la rifaximina, siempre con prescripción) dirigidos a reducir el sobrecrecimiento.
- Tratamiento nutricional: reduce los síntomas durante el proceso, corrige deficiencias y trabaja la causa de base (motilidad, hábitos, microbiota) para reducir recaídas.
En la parte nutricional trabajo con la dieta baja en FODMAP por fases, con probióticos concretos según el caso y con suplementación dirigida cuando hay déficits (B12, hierro, vitamina D).
¿Qué papel juega la dieta baja en FODMAP en el SIBO?
Los FODMAP son hidratos de carbono fermentables que sirven de "combustible" a las bacterias. Reducirlos temporalmente disminuye la fermentación y alivia los síntomas mientras el tratamiento médico hace su trabajo. No es una dieta para siempre: se aplica en tres fases y el objetivo final es comer con la máxima variedad posible.
| Fase | Duración orientativa | En qué consiste |
|---|---|---|
| 1. Eliminación | 2–6 semanas | Se reducen los alimentos altos en FODMAP para calmar los síntomas. |
| 2. Reintroducción | 6–8 semanas | Se prueban los grupos FODMAP uno a uno para identificar cuáles y en qué cantidad toleras. |
| 3. Personalización | Indefinida | Dieta lo más variada posible, limitando solo lo que de verdad da síntomas. |
Hacer solo la fase 1 y quedarse ahí es el error más común: restringe de más, empobrece la microbiota y no aporta información sobre tu tolerancia real.
¿El SIBO se cura o puede volver?
El SIBO puede resolverse con el tratamiento combinado, pero las recaídas son frecuentes si no se corrige la causa de fondo (motilidad, medicación, patología de base). Por eso mi trabajo no acaba cuando terminas el antibiótico: consolidar los hábitos que mantienen el intestino en movimiento y la microbiota estable es lo que de verdad evita que vuelva. Si llevas meses dando vueltas al SIBO, lo ordenamos en consulta, presencial en Valencia u online.
Que no se te olvide
El SIBO no se arregla solo con dieta ni con probióticos comprados por tu cuenta: casi siempre hace falta combinar tratamiento médico y nutricional. Si te has visto reflejado leyendo esto, empieza por tu digestivo. De la parte de la alimentación me encargo yo: aquí te cuento cómo trabajo el SIBO en mi consulta de Valencia, fase por fase.
Referencias
- Pimentel M, Saad RJ, Long MD, Rao SSC. ACG Clinical Guideline: Small Intestinal Bacterial Overgrowth. Am J Gastroenterol. 2020;115(2):165-178.
- Rezaie A, Buresi M, Lembo A, et al. Hydrogen and Methane-Based Breath Testing in Gastrointestinal Disorders: The North American Consensus. Am J Gastroenterol. 2017;112(5):775-784.
- Monash University. The Low FODMAP Diet.


