¿Qué es la EII?
Se caracteriza por episodios inflamatorios que deterioran la calidad de vida. La enfermedad de Crohn puede afectar cualquier parte del tracto digestivo, frecuentemente el íleon. La colitis ulcerosa predomina en colon y recto.
Causas
La EII es multifactorial — no hay una sola causa:
- Genéticos: antecedentes familiares y variantes genéticas influyen en la respuesta inmune intestinal.
- Ambientales: patógenos, infecciones en la niñez y dieta rica en grasas y azúcares alteran la microbiota.
- Disbiosis intestinal: desequilibrio bacteriano que dispara respuestas inflamatorias exageradas.
- Estrés: afecta a la función inmune y a la motilidad intestinal, empeorando los síntomas.
Diagnóstico
Los análisis de sangre muestran inflamación mediante proteína C reactiva y calprotectina fecal. Las endoscopias y colonoscopias permiten observar directamente el intestino y detectar úlceras o lesiones. Las biopsias confirman el diagnóstico.
Síntomas
- Dolor abdominal: tipo cólico, empeora tras las comidas.
- Diarrea crónica: a veces con moco o sangre, difícil de controlar.
- Pérdida de peso: por malabsorción, falta de apetito o mayor gasto energético.
- Fatiga: resultado de la inflamación crónica y la pérdida de nutrientes.
- Náuseas y vómitos: contribuyen a deshidratación.
- Cambios en el apetito: fluctuaciones entre falta de hambre y antojos puntuales.
Tratamiento nutricional
Fase activa (brote)
- Nutrición enteral: herramienta muy eficaz, especialmente en niños con Crohn.
- Dieta de exclusión: excluye alimentos inflamatorios para inducir la remisión.
- Suplementos nutricionales: ricos en proteínas si la ingesta es baja.
Fase de remisión
- Dieta saludable: frutas, verduras, frutos secos, legumbres y semillas, opciones integrales. Limitar carnes rojas, azúcares y alcohol.
- Suplementación de micronutrientes: es frecuente la deficiencia de vitamina D, hierro, zinc y calcio por malabsorción.
Importante
La suplementación siempre debe pautarse bajo prescripción de un médico especialista y/o nutricionista especializado en patología digestiva. Automedicarse puede empeorar el cuadro.


